Leer es la habilidad inicial y fundamental para adquirir conocimiento de cualquier tipo. Un niño que no ha desarrollado una adecuada lecto-comprensión ve comprometidas sus posibilidades de aprendizaje y con ello su trayectoria escolar, personal y profesional. Diversos estudios han demostrado que un niño que no alcanzó un nivel satisfactorio de lectura en sus primeros años de escolaridad posee grandes probabilidades de finalizar la escuela secundaria sin contar con una correcta comprensión lectora (Torgesen: 1999)

En cambio, está científicamente comprobado que un programa de lectura explícito, sistemático y multisensorial aumenta significativamente las chances de éxito en la lectura y provee una base para el desarrollo integral del potencial del niño.